02 julio 2012

Crónica de una Presidencia anunciada




El domingo 01 de julio fue un día intenso, lleno de expectativa, de emociones. México despertó y la gente salió a votar a pesar de la lluvia y las largas filas; y, en una elección histórica, el 63.17% del padrón electoral ejerció su derecho a elegir, México decidió hablar. 

Los resultados no nos deben sorprender, desde hace más de seis años se empezó a preparar el terreno para que el PRI regresará al poder, no para la democracia. De acuerdo a las cifras oficiales, el 38% de de los votos favorecen a Enrique Peña Nieto frente al 32% de Andrés Manuel López Obrador; a pesar de que las encuestas siempre mostraron a EPN como el ganador de la contienda, estos números no se veían venir. 

Las irregularidades

No fue suficiente que la gente saliera a votar, que los jóvenes se interesaran verdaderamente por el futuro de su país; al parecer, la suerte ya estaba echada y la gran maquinaria del nuevamente partido oficial demostró su poderío en las elecciones. Semanas antes se empezaron a denunciar irregularidades sobre el proceso, algunas documentadas en fotografía y video, las cuales no se aclararon y que el IFE y la FEPADE pasaron por alto.

No estoy en contra del cambio ni de la alternancia, pero si me parece importante que las autoridades pertinentes, por el bien de México, den seguimiento a esta serie de irregularidades que se presentaron en su momento y de la cuales se mostraron pruebas .



 

 




El triunfo de Peña Nieto

A pesar de todos los factores en contra: la oposición abierta de la juventud, los tropiezos durante la campaña, el 60% del padrón que votó no lo hizo por él. Enrique Peña Nieto, con un total de 18 millones de votos, resultó presidente electo para el período 2012-2018.

Para Andrés Manuel López Obrador, con 15 millones de votos, esto todavía no acaba. El miércoles 03 de julio dará su posición oficial, de acuerdo a las declaraciones emitidas la noche del 01 de julio; la gente lo sigue apoyando y esperando un resultado favorable. 

Sin embargo, Enrique Peña Nieto es oficialmente presidente electo, de acuerdo a los resultados del Instituto Federal Electoral y nuestro presidente en funciones, Felipe Calderón, ya lo ha felicitado.


¿Qué sigue?

Está más que claro que AMLO no era el mesías, pero si representaba un cambio de estrategia y aire nuevo para México; tampoco creo que EPN vaya a ser factor de cambio en nuestro país. La verdad es que un país es como un barco, el capitán puede mover el timón pero falta que la inercia, la fuerza y la marea permitan que el cambio sea inmediato, nunca sucede así.

No tiene caso descalificar al presidente electo, todos tenemos nuestra propia opinión personal sobre él y su equipo. Entendemos que parte de este ejercicio democrático se trata de dar a conocer nuestras preferencias por medio del voto; sin embargo, si creo que debemos de hacer un ejercicio crítico sobre las propuestas que nos presentó durante la campaña y tomar un papel más activo en el quehacer nacional, poner de nuestra parte para que las cosas cambien verdaderamente.

La lección aprendida, y que debemos permear a nuestros nuestros jóvenes, no es aprender a perder; sino a capitalizar la derrota, a ser críticos con causa y acción, aprender a hacer propuestas, a ser congruentes con nuestras ideas y llevar la lucha al siguiente nivel que nos exige la democracia, el diálogo, los acuerdos, las propuestas hechas realidad.

Es cierto, el regreso del PRI a los pinos, sin una lección verdaderamente aprendida, da miedo; sin embargo, debemos demostrar que México ya cambió, que estamos dispuestos a participar realmente, a levantar nuestra voz y que nuestras acciones sean congruentes con nuestro deseo de un México mejor.



1 comentario:

  1. Esto se tiene que saber, no es posible que nos quieran ver la cara otra vez!! BASTA!!! no al fraude
    Exigimos la verdad, el IFE = corrupción = PRI

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