07 mayo 2012

Nosotros somos México



México no es una abstracción es la mente de los poetas o los políticos, es una realidad que estamos viviendo a diario y nosotros la estamos construyendo.

México no es un ente extraño, "algo que está ahí", no es una persona, un equipo de fútbol y menos un partido.  Nuestro país es la suma de todos y cada uno de nosotros, de nuestro esfuerzo, nuestro trabajo, nuestas alegrías, penas y necesidades. El hecho de que existan más de 50 millones de mexicanos en extrema pobreza no es problema de unos cuantos, es problema de todos; porque nuestras acciones de hoy repercuten directamente sobre el desarrollo del país.  

Nosotros somos México, todos y cada uno de los que habitamos este país.

En consecuencia, es de vital importancia que nos preocupemos por entender la política; porque los políticos no viven en un mundo aparte, son los encargados de administrar nuestro país, arbitrar las acciones que todos realizamos -incluidos ellos mismos- y ejecutar los programas de desarrollo social, económico, ambiental, etc. necesarios para nuestro crecimiento y mejorar nuestro entorno.

Nuestra toma de decisión es fundamental, nuestra voz se debe de escuchar. No es posible que veamos cómo se aprovechan de nosotros, cómo intentan manipularnos con cifras, estadísticas y frases hechas y nos dejemos llevar. No hablo de un partido en particular o una persona en especial; hablo de todas las veces que hemos caído, que hemos despositado nuestras ilusiones en un candidato esperando que con ello se resuelvan mágicamente todos nuestros problemas.

Las cosas no funcionan así, "tenemos lo que tenemos" como resultado de nuestra malas decisiones en el pasado, "estamos como estamos" por permitirnos estar así. Es una realidad, nadie tiene lo que no merece y al parecer, ¡nos lo merecemos!

Que no nos sorprenda si el día de mañana el que resulte electo nos defrauda y, en el mejor de los casos, las cosas siguen igual. Que no nos llame la atención que por nuestra falta de compromiso con nuestra vida y nuestro entorno vemos llegar al poder a gente inescrupulosa y egoísta. Eso no es una novedad, es lo que hemos permitido al no reclamar nuestro derecho, al dejarnos llevar por la corriente y no exigirles nunca a los que están ahí que nos cumplan.

¿Qué pasaría si todos saliéramos a votar el 01 de julio pero no hubiera un ganador? Me refiero a que el 01 de julio se rompiera récord de votación en el país y el 100% del padrón acudiera a las urnas; pero en el conteo final resulta que no hay una mayoría para nadie. Si, sería un voto nulo, pero válido, porque hemos dicho que no estamos conformes con lo que sucede. ¿Que diría el IFE? ¿Se llevaría a cabo una segunda ronda? ¿Se pospondrían las elecciones? Porque nos queda claro qué pasa cuando la gente no sale a votar, el que tiene la mayoría -así sea un 30% del 30% efectivo- es el "ganador".

Alzar la voz, decir "No Señores, esto no es así" no es difícil, no se trata de salir a las calles con machetes ni realizar interminables marchas. Se trata de hacer cambios reales en nuestro entorno, de combatir la corrupción desde adentro. De hacerles ver que no están haciendo las cosas bien e ir a las instancias necesarias para demostrarlo.

Si el Sr. Peña Nieto dice que el Sr. López Obrador gastó mil mdp en gastos de comunicación social, que no es lo mismo que en gastos de TV,  y la Sra. Vázquez Mota dice que durante la gestión del Sr. Peña Nieto aumentó la criminalidad y bajaron los índices de competitivad. No es nada nuevo, lo realmente nuevo sería que la gente normal, que vivimos la realidad, hagamos una reflexión sobre ello y cómo podemos evitarlo.

Existen muchísimas cosas que mejorar en México, es cierto, hay una agenda interminable de reformas y acciones por llevar a cabo; pero depende de nosotros que realmente se cumplan, que realmente hagan su trabajo y cumplan con sus obligaciones, de igual forma que nosotros hacemos lo propio.

México es un país lleno de energía, gente que vive con alegría e intensidad, con sueños y creatividad, es un país enorme y hermoso. Por qué no hacer algo por mejorar, un paso a la vez, llegar a esta situación de turbulencia constante nos costó años, pero no es imposible remediarlo.

México está convulsionando desde sus entrañas, así lo demuestran la gran cantidad de temblores y las exhalaciones de Don Goyo; hagámoslo convulsionar en serio y alcemos nuestra voz.


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