Entre la radioactividad y la falta de oxígeno
Mientras en nuestro hermoso y diverso país el tema del momento es la aprehensión y liberación doble de Jorge Hank Rhon, mientras los panboleros esperan los comentarios de la FMF acerca del resultado negativo de clembuterol de los 5 seleccionados nacionales, mientras hay protestas de transportistas, muertos por todo el país y paro de labores escolares en Oaxaca; mientras todo eso sucede en nuestro colapsado país, existen cuestiones "invisibles" que terminaran por impactarnos a nivel social y económico a largo plazo.
Por el lado del Pacífico, tarde o temprano llegarán los efectos de la radiación. No hablo de Godzilla ni un pez de tres ojos como el de los Simpsons; será algo muy silencioso, imperceptible para nosotros y que sólo dentro de un par de décadas veremos. No se puede frenar el vaivén del mar, no se puede desintoxicar al mano marino, pero sí se pueden tomar medidas para paliar un poco el efecto que la radiación tendrá en nuestras futuras generaciones. Se podría promover y adoptar una dieta con rica en antioxidantes y tomar suplementos como el magnesio; incentivar el estilo de vida sano y, además, proporcionar herramientas a la población para que el cuerpo pueda combatir la radiación que se puede dar por unos mariscos contaminados.
No soy científica ni experta, pero creo que si las cenizas de un volcán cubrieron Europa y se paralizaron los aeropuertos internacionales durante varios días, también puede suceder que con la revoltura de aguas y aire de los huracanes a lo mejor también sucede algo. El efecto a largo plazo en el sector salud puede ser muy positivo, si se toman las medidas precautorias necesarias desde ahora.
Y mientras pensamos en prevención por el Pacífico, en el Golfo de México tenemos que tomar acciones inmediatas; la Administración Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA por su sigla en inglés), pronostica una zona muerta en el Golfo de entre 22 mil 014 y 24 mil 400 kilómetros cuadrados. Es decir, las aguas carecerán de suficiente oxígeno para soportar la vida marina. Todo esto debido a las inundaciones generadas por el río Mississippi, las cuales arrastraron más desperdicios agropecuarios y urbanos hacia el océano.
De acuerdo con Donald Scavia, ecólogo acuático de la Universidad de Michigan, "cuando las algas mueren y se hunden las bacterias que residen en el fondo del mar descomponen la materia orgánica, un proceso que consume oxígeno. El resultado es una región donde hay escasez de oxígeno en las aguas del fondo y cercanas al fondo: la zona muerta".
¿Cuáles serán las consecuencias? ¿De qué forma impactará a las actividades productivas? ¿Llegará hasta México? Y no digo que nuestro litoral esté libre de polvo y paja tampoco, seguramente la contaminación provocada por el desecho de tantas toneladas de basura en el mar también deje sin oxígeno a la vida marina. A lo mejor sólo tienen una leve hipoxia y todos nuestros problemas vienen porque consumimos pescados con poco oxígeno.
No lo sé, pero todos los días hay noticias que llenan páginas completas, la misma historia con diferentes versiones; me gustaría ver que se le diera un espacio a este tipo de noticias, mayor cobertura, explicaciones, llamadas de atención y a la acción.
¿Qué puedo hacer yo -ciudadano común- para dejar de quitarle oxígeno al mar? A lo mejor estoy siendo demasiado fatalista y no pasa nada con el oxígeno y la radiación finalmente no llega, pero la verdad es que no lo sé. Y mientras dicen que "no pasa nada", no encuentro explicaciones lógicas, certeras y fundamentadas para mis preguntas.
Me encantaría encontrar una forma de ayudar a nuestro país en medio de este ataque de epilepsia, con tantos acontecimientos sucediendo a la vez, hay que empezar por algún lado, ¿no? De todo corazón espero que realmente nos pongamos todos las pilas para actuar y hacer de este país, de este mundo, algo mejor para nuestros hijos; para que disfruten de la naturaleza, vayan a nadar sin miedo y coman sanamente, vivan sin miedo y duerman tranquilos.
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